Brokeback Mountain es una película muy difícil de criticar, ya sea por su contenido altamente controversial como por las ambiguas interpretaciones y opiniones vertidas por los grandes críticos de todo el orbe. Es una clara historia de amor homosexual (si es que así se le puede llamar a estos encuentros carnales entre los cowboys Ennis Del Mar y Jack Twist), pleno tabú para la época en que se sitúa (1963), que involucra a dos vaqueros del oeste de Estados Unidos, quienes mantienen una relación poco comprometedora y bastante fugaz a lo largo de sus vidas. Siendo ésta la columna vertebral del filme, tiene la misión de emocionar o, simplemente penetrar aunque sea un poco dentro de los expectantes espectadores (valga la...), cosa que se hace muy difícil por la extraña identidad sexual de sus protagonistas. Y eso es lo que no entiendo de Ang Lee; si tanto quiere que su cinta nos llegue como un mensaje del amor universal o natural, como suelen aborrecerlo algunas de las críticas que he leído, no lo puede lograr con una pareja de hombres que por lo único que luchan es por mantener un amorío cada longevos intervalos de tiempo y que no demuestran sensibilidad alguna por eso que las parejas heterosexuales llaman amor, entrega y sacrificio por el otro. Si bien la necesidad del uno por el otro se presenta en múltiples ocasiones, escasea la fidelidad de ambos, demostrándose una falta de compromiso tremenda. A lo que voy es que el amor de estos vaqueros no es amor verdadero sino pura calentura desesperada.
Cabe destacar algunos aspectos buenos del filme como la fotografía y la música melodiosa que trata de amigarnos con este par de desviados sexuales. También destaco la labor de Michelle Williams, quien interpreta a Alma, la dulce esposa de Ennis, que debe contener una verdad muy dolorosa por varios años.
En fin, para mí Brokeback Mountain es algo que podría haber sido mejor a pesar de su controversial tema (créanme que no soy un cinéfilo homofóbico porque me encantan Velvet Goldmine, Hedwig and The Angry Inch y Philadelphia) y que no merecía ni siquiera pisar la quintilla de nominados a los premios Oscar. Es sólo mi opinión.
Aparte: Esto lo escribí después de haber pensado mucho sobre la película y luego de haberla visto por primera vez, y me pregunto qué le encontraron los críticos a este controversial drama, así que, haciendo una excepción, la veré una vez más para publicar una segunda parte de este comentario.