Friday, March 23, 2007

ReCiclando


Todavía no puedo levantar el telón del Ciclo de Cine Uandes 2007. Me faltan temas. Me hizo mal dejar de ver una película diaria. Bueno, no imaginé que algún día me iba a tocar organizar esta cuestión. Pero calma. Para eso existen los blogs. Para compartir ideas.

Les dejo este post para que manifiesten aquellos ciclos de películas que alguna vez hayan pensado, o que hayan visto, da lo mismo, cualquier inspiración sirve. Traten de sintetizar los temas que más les gusten en cuatro o cinco películas que lo reflejen claramente. Mafia italiana, viajes en el tiempo, conflictos entre países, moda de alguna década, en fin, algún subgénero digno de ser proyectado en una universidad "políticamente correcta".

Ojo con eso. La Cenicienta con mensajes subliminales, a lo Tyler Durden, no, por favor.

Gracias.

Sunday, February 25, 2007

OSCARsese


La septuagésima novena entrega de los premios más conocidos en el mundo del cine, los premios Oscar, tendrá lugar hoy, en el teatro Kodak de Hollywood, como ya lo ha hecho hace varios años.

Como siempre, será una ceremonia con altos y bajos, aciertos y desaciertos, caras largas y rostros alegres, agradecimientos concisos y otros eternos, videos-collages con recopilaciones de imágenes que nos harán recordar aquellas películas que hemos visto, reconocimientos a la trayectoria (por fin, Morricon), un animador (ra) hablando a mil por hora contando chistes fomísimos para hacer más amena la velada, etc, etc, etc. En fin. No hay mucho de nuevo que tenga esta entrega de los oscar. Salvo una cosa, por lo menos para mí. Que Martin Scorsese no quede nuevamente con las manos vacías y que al fin se lleve el trofeo por mejor dirección.

Los otros premios poco me importan. De la quintilla a mejor película sólo he visto dos, pero aunque las hubiera visto todas dudo que mi postura se movería de Los Infiltrados. Por algo apoyo a Scorsese para ganar en dirección, sino no tendría sentido. Aunque muchos los desmientan, Mejor Película y Mejor Director van muy ligados.
Este post lo hago porque acabo de repetirme Calles Peligrosas de Scorsese (Mean Streets, 1973), que compré el año pasado y que considero su primera gran obra.
Mean Streets reza su título original, que quiere decir calles principales, calles expuestas...calles peligrosas. En pocas palabras, trata de cuatro mafiosos de poca monta que viven al margen de la ley en la Pequeña Italia de Nueva York. "Johnny Boy" Civello (Robert De Niro) y Charlie Cappa (Harvey Keitel) son los dos principales del grupo, y tienen una relación muy peculiar. Charlie cuida de Johnny Boy como si fuera su hermano chico. De Niro tuvo aquí su primera experiencia con el director ítalo-americano, y por lo que se ve, actúa como los dioses. A mí me llegó a sacar risas con sus conversaciones idiotas con su par Charlie. Creo que esta interpretación es más divertida que la del padre de la novia, en Meet the Parents. Bueno, como decía antes, Charlie cuida de él como a un cabro chico, porque en realidad Johnny tiene todo para serlo: irresponsabilidad, libertinaje y desmotivación. Es un vividor, tildado por sus parientes de loco, que necesita del cuidado de otros para mantenerse en pie. Si lo olvidan, se muere. Por el contrario, Charlie organiza su vida: espera administrar un restorán que le cederá su tío y dice no estar enamorado, pero sí lo está, de la prima de Johnny. El problema es que estas dos cosas chocan entre sí. Charlie no quiere contar de su amor por Teresa a nadie, ni siquiera a su amigo, y menos a su tío, quien dice que ella está completamente chiflada.
Con este drama, pero siempre acompañado de diálogos muy entretenidos, que marcaron el estilo Scorsese a partir de esta película, Calles Peligrosas desentraña la cruda vida del ciudadano medio bajo de la Nueva York del sesenta. El humo mezclado con una tenue luz rojiza al interior del bar de uno de los del grupo dan cuenta de la sordidez que vivía estos tipos. Uno de ellos es el mismísmo Scorsese, irreconocible. Espero que este si sea el año Oscarsese. De lo contrario dejará de hacer películas, convirtiéndose en lo que sus personajes más odian: ser perdedores.

Mean Streets Trailer


Y una sorpresa...
Un corto que el italiano hizo para sus estudios...

What's a Nice Girl Like You Doing in a Place Like This (1963)

Monday, February 19, 2007

Herencia de Familia


Roger Ebert, en su prestigiosa sección de crítica de cine del Chicago Sun Times, versión online, dice que The Squid and The Whale (Historias de Familia, 2005, disponible en Bazuca.com y en Blockbuster) en su esencia es sobre "cómo salen a flote - o en el caso contrario, cómo se hunden - los rasgos que nuestros padres nos dejan, a medida que vamos creciendo". No puede ser más acertado lo que dice el columnista. Esta es una cinta claramente de genes, herencia, y carácteres recibidos por los hijos Berkman (uno de 10 y el otro de 16) quienes ven alteradas sus vidas, de manera muy extraña, luego de la separación de sus padres escritores, Bernard y Joan (Jeff Daniels y Laura Linney, respectivamente).
El primero, Frank, comienza a descubrir tempranamente su vida sexual a través de rituales de masturbación extrañamente graciosos, que desembocan en una entrevista entre sus padres y su profesora, quien les alerta sobre el extraño comportamiento de su hijo, pero del que no se ha comprobado su completa culpabilidad en la repartición de espermios por la escuela.



Bernard Berkman: How do you know they were both Frank's?
Ms. Lemon: Well, I suppose it's possible other kids are masturbating and spreading their semen around the school as well... It's possible, but, uh, somewhat unlikely.
Bernard Berkman: Oh, it happens, I'm sure, much more than we know.
Joan Berkman: Bernard, have you ever done anything like this?
Bernard Berkman: I'm not going to answer that.




El otro hijo, Walt, quien también tiene disturbios sexuales, más bien "problemas de potencia", acostumbra a plagiar a su padre no sólo en las citas literarias que le escucha decir, también lo hace en su forma de ser: es una fotocopia espinilluda y sabelotodo de su progenitor, más que hijo parece junior chupamedias. Y, no pudiendo ser más patudo, se adueña de la composición pink floydiana de Hey You, sello melancólico del álbum The Wall.

El quiebre de los cónyuges supone que se creen bandos en esta disfuncional familia. Frank adhiere en casi todos los aspectos a su madre, en cambio Walt, como lo dije antes, es la mugre de una uña de padre. Y así, con esta vida de recién separados, las situaciones se hacen cada vez más complejas e insoportables. Las irritables partidas de ping pong entre padre e hijo, los amantes "escondidos en el closet" de la madre, y la candente figura de una alumna de Bernard presente en su departamento, son algunos de los hechos que hacen de este cambio un desagrado.



Lo imparcial del filme lo hace, por ende, imperfecto, porque no se desliza por alguna solución ni nada por el estilo, sino que prefiere dejarnos mirar por el lado de la tenencia familiar, de los niños, de la "join custody blows". Son ellos quienes al final sufren las consecuencias, y quienes deben enfrentar un miedo que siempre los rodeó desde muy cerca. Walt se atreve y corre hacia el museo donde no se atrevía a mirar al calamar y la ballena luchando. Algo está superado. Pero no lo sabemos del todo. Que sea fue osado. Su padre no lo era. Los genes mutan para dar una personalidad.

Este es un producto independiente por donde se le mire. De partida el guionista es colaborador de Wes Anderson (La Vida Acuática, Los Excéntricos Tenenbaums, Ladrón que roba a ladrón), luego la música es lenta y armoniosa como lo son todos los soundtracks de Anderson. También se nota en la narración. Lenta pero segura podría decirse, aunque todavía pueden haber algunos que se queden dormidos pese a la corta duración que tiene. Y por último, su título original, The Squid and The Whale, un titular para pensarlo dos veces, de esos que a simple vista opacan la calidad de una película, pero que después sobresalen más que otros como Básico y Letal o El Guardián. Si ustedes me pidieran que les diera mi interpretación acerca de éste, no me quedarías más que mudo. No sería nada más que otro desabrido calamar devorado por una exigente ballena. Y eso es lo que algunos visitantes me han hecho creer este último tiempo.

The Squid and The Whale (Trailer)


Tennis Match

Sunday, February 11, 2007

Rocky Babea

Más de alguna vez nos ha pasado (a lo que vemos películas) que al terminar de ver alguna, quedamos con ganas de saber que pasa más allá de la historia mostrada, o sea, con gusto a poco. Y si no es gusto a poco es querer más sabor, del mismo, aunque sean horas y horas acerca del mismo personaje, hasta quedar hartos de verlo. Bueno, para eso existen las tan mal miradas por la crítica secuelas, precuelas, remakes, etc, que aparte de convertirse casi siempre en éxitos de taquilla avasalladores (que a veces superan la recaudación de sus progenitores) tienen como segundo - y rebuscado - objetivo, darle el mismo tónico a una multitud enferma por ver más de lo mismo. Me considero 100% dentro de ese saco, sino no estaría escribiendo sobre Rocky Balboa, la SEXTA entrega cinematográfica acerca del boxeador amateur que se hizo camino entre sus pares para ser dos veces campeón de los pesos pesados, hablo del semental italiano, "The Italian Stallion" Rocky (Marciano) Balboa.

Es cierto que la franquicia de Rocky sabe mejor viéndola cronológicamente, pero en mi caso, sucedió lo contrario. O lo revuelto mejor dicho. Trato de recordarlo, pero creo que la primera que vi fue la 3ra, esa donde sale Mister T y sus numerosos colgantes carreteados desde la serie Los Magníficos (de la que acabo de cachar su nombre original, The A-Team, mish, qué ignorante). La película la encontré increíble, de lo poco que me acuerdo. Y ahí quedo la cosa. Hasta que La Red las transmitió todas y vi desde la segunda. Rocky original fue la última que vi. Pero a pesar del desorden, es la insuperable. Después estaría la 4ta, contra Ivan Drago, y de la 2 ni me acuerdo. Pero de seguro es mejor que la 5ta, con el pasta Tommy Machinegun, que, según leí en un artículo publicado en la última Wikén (por Antonio Martínez) anda "hasta el machinegun" con el sida galopante.
Y después de darles mi enredosa "experiencia rocky" llegamos al último combate estrenado en las salas. IMDB la recibió muy bien, bueno, sus miembros por supuesto. Le dieron en promedio casi 8 puntos de 10 en sus primeras semanas de estreno. Y la cosa no bajaba. Ahora bordea los 7,5 puntos, que no es malo para la sexta intervención de los golpes de Rocky en la pantalla grande.
Y el puntaje igual se justifica. No es por lo original, por supuesto, ni por la banda sonora, ni por las actuaciones, ni por la misma pelea final (que igual, está de lujo). Hay una razón fuera de pantalla, trascendental, un motivo allá afuera, en el propio recuerdo de la fanaticada de Sly y sus puños: melancolía cinéfila. Ocurrió con El Padrino en los 90 (1990 exactamente), con Superman recientemente, y ocurrirá con Rambo y Duro de Matar en un futuro muy cercano. La muchedumbre hambrienta de más y más producciones, comienza a notar que algo le falta, que algún personaje debe volver a sus peripecias de antaño, la gente quiere más de lo mismo.
Rocky Balboa es más de lo mismo, pero eso va al final, en la última media hora, cuando se debate en los puños con el invicto campeón a punto de ser olvidado Mason 'The Line' Dixon, un luchador de color muy mal interpretado por Antonio Tarver. Lo destacable, y bien mirado por algunos críticos, es el recuerdo dentro del recuerdo que hay en las líneas de R.B. Un Stallone que logra derramar alguna que otra lágrima; un Paulie malhumorado dichoso de ver nuevamente a su cuñado en las canchas; un hijo (sobreactuado, pero qué le vamos a hacer) que le dice emocionado a su padre "¡hace años que no te veo pelear!", y una multitud que grita ¡Rocky! ¡Rocky! al compás de cada golpe que entra y sale del semental italiano.
Si Rocky antes sudaba y babeaba como más no podía, ahora son sus ojos los que secretan. Son golpes internos los que siente esta vez.

Para el recuerdo: Encontré este recuento de entrenamientos y peleas de Rocky

Wednesday, January 17, 2007

Perdidas en la Época


Ya he leído bastante de Maria Antonieta, y todavía no puedo acordar con ninguna de las críticas tan sabiondas de aquellos licenciados en cine, esos que tanto gustan lucir sus fotos en columnas "de prestigio", donde dan cada vez una menos objetiva visión de la película que fueron a ver.

Un "tercero" decía que más allá de los vacíos que la película tiene (que son hartos), igual logra traspasar al espectador la figura de una reina descolocada en un trono no querido (Perdida en la Traslación podría llamar a este post) que intenta darle en el gusto a la monarquía conservadora de la Francia de finales del siglo XVIII. Antonio Martinez de Wikén hace una crítica que todavía no sé para que lado va, si la elogia o la rechaza. Le dio 3 estrellas, lo que me hace suponer que le gustó, pero ni idea porqué.

Y mi postura sigue siendo muy extraña. La película no me gustó pero de alguna manera todavía extraño a los personajes de Maria Antonieta, sigo con ganas de estar ahi, en ese ambiente lujoso pero a la vez ostigoso, burocrático y costumbrista hasta por los codos, pero muy atractivo a los ojos, y más todavía a los oídos. No dejo de tararear cada canción del soundtrack, lo escucho por lo menos una vez al día (eso que la fui a ver hace casi una semana) y cuando lo escucho, recuerdo una película que simplemente no me gustó. Y yo creo que nadie encuentra buena una película sólo por que enganchó con la música, para eso se compra el soundtrack y listo. Para mí todavía es difícil entender cuál fue mi reacción con Maria Antonieta.

Todo empezó cuando leí el anuncio (de esos datos de El Mercurio, creo) que decía que Sofía Coppola estaba en un proyecto con varias lucas involucradas, que se trataría de la vida de la reina de Francia, esposa de Luis XVI, María Antonieta (de las nieves). Por ser algo de su autoría, me interesó de inmediato, y corrí a internet en busca de información. No me acuerdo si encontré algo, pero en unos meses ya circulaban los nombres de los protagonistas (Kirsten Dunst, Jason Schwartzman, Judy Davis, Rip Torn) y algunos de los grupos musicales que integrarían la banda sonora. The Strokes, New Order, The Cure y, sus musos inspiradores, Air. Eso elevó mis expectativas hasta un grado pleno, y desde ese momento esperé el estreno (oficial, no pirata) de esta producción.

Resultado. Hace unos días fui al cine a ver María Antonieta y recuerdo sólo esbozos como extraídos de un videoclip. La secuencia del baile "underground" con el fondo de Siouxsie & The Banshees, buena. El fin de la fiesta con Ceremony de New Order, notable. El desfile de confites y tortas que demuestra el derroche de la monarca acompañado de Bow Wow Wow, entretenido. El enamoramiento púber de la reina con un soldado americano, teñido con las guitarras de los Strokes, pasable. Suma y sigue. La música lo es todo. Así me parece. No hay nada que recuerde bien, si es que no fue acompañado por una buena canción, y al parecer, los dos discos que completan el soundtrack duran casi las dos horas de la película.

Resultado nuevamente, un videoclip de larga duración, hecho con música seleccionada con pinzas por una directora absolutamente melómana, ambientado en un pasado bien lejano, y donde los personajes flotan como si se hubieran metido a una estúpida máquina del tiempo que los llevase a una era donde no querían estar. Sofía Coppola creo que tampoco quiso estar ahí, pero para justificar su tan buen gusto por la buena música y las buenas bandas, debió mezclar para innovar. Y esa mezcla, por lo menos a mí, no me hizo efecto.

PD: Una última cosa. A pesar de no ser una buena película, ES IMPERATIVO que se lleve el Oscar al mejor vestuario. La ardua dedicación en ambientar la época se nota muchísimo durante toda la película, y la hace agradable a los ojos durante cada segundo que transcurre. No hay nada horrible ni mal hecho. Y Kirsten Dunst no puede estar mejor. Lo bueno tiene que ser valorado. Y premiado.



ALGUNAS CANCIONES DEL SOUNDTRACK ESTÁN EN EL RADIO BLOG DE LA DERECHA.


Y aquí les dejo algunas cosillas para mirar. Está super bueno el podcast de el lanzamiento de la película. Véanlo. (No sé por qué le estoy encontrando algo de atractivo a Sofía Coppola. Si es muy grave, háganmelo saber).


Marie Antoinette (Primer y mejor trailer)




Marie Antoinette Premiere Podcast

Sunday, January 07, 2007

¡¡Corta Su Cabeza!!

!!Ya quiero verla!! Eufórico por mirarla a ella, Kirsten Dunst, muy rica. Y dirigida por la nada rica Sofia Coppola, pero muy talentosa. Sí. Harto talento ha demostrado tener la hija del guatón cara de hipopótamo Francis F. Coppola (ese fue un comentario muy Hermes), con sus previos trabajos acerca de mujeres acompañadas de la soledad. Me refiero a Las Vírgenes Suicidas (The Virgin Suicides, 1999), protagonizada también por Dunst, y a Perdidos en Tokio (Lost in Translation, 2003) donde el rol protagonista recaía en otro monumento al género femenino, Scarlett Johansson. Ssslurrpppp. Bahh. Perdón.


Espero esta vez no fallar al Ciclo de Cine Wikén (trasladado ahora a Vitacura) para no perderme esta taquillera visión, llena de colores, moda y música vanguardista, de la vida y muerte de la pequeña diva francesa María Antonieta.

Ojalá, terminada la función, logre llevarme su cabeza...al menos en la mía.

Y aquí una sorpresita. Este es un corto de aprox. 15 minutos de autoría de Sofia Coppola llamado Lick The Star. Está dividido en 2 partes, pero no flojeen. Vale la pena verlo.
Interesante. Una vez más gracias a YouTube por darnos la posibilidad de conocer estos recónditos trabajos.


Lick The Star: Part I


Lick The Star: Part II

Tuesday, December 19, 2006

...y ya no se necesitan novelas

Por fin pude ver la adaptación al cine del grandioso videojuego Silent Hill, y la verdad es que no me decepcionó tanto como lo esperaba. Es que la ambientación está tan bien hecha, que opaca cualquier intento de trama - en este caso -adaptación de una saga de juegos de Playstation.

Para los que desconocen la historia, se trata del misterioso y bizarro viaje que emprende una madre (en el juego es un padre) en busca de su hija, por los parajes de un pueblo fantasmal llamado Silent Hill. El pueblo, invadido por una cegante neblina, a simple vista parece despoblado e inofensivo, pero cuando suenan las campanas de la iglesia, la oscuridad invade hasta el alma de los presentes.


De la saga de juegos yo sólo jugué el primero, para la consola Playstation, y, cagado de miedo, lo logré dar vuelta. Igual pedí ayuda a algunos amigos en acertijos que eran muy difíciles, pero lo otro fue de mi parte. Los demás juegos los vi en la casa de un amigo, y cada vez se veían mejores que las entregas anteriores, pero la trama se alejaba mucho a lo en un principio fue un pueblo fantasma. De hecho, si ven el video de toda la saga Silent Hil (que está en abajo, en este post) se darán cuenta que el último volumen, The Room, en un principio no iba dirigido a convertirse en la cuarta entrega.


De la película no hay mucho que hablar. No tiene la paranormal e inexplicativa presencia del mal que el juego posee. Aquí el diablo es la causa aparente de todos los desastres que han ocurrido en Silent Hill, desde que conocemos a esta agrupación que se refugia en una Iglesia. En cambio, en el juego, no es hasta el final que el diablo mete su cola dentro de la historia. Otra cosa. Está claro que cuando uno mueve a un personaje como en el juego, sin saber qué le espera, el suspenso es mucho mayor, que cuando le entregan una historia amoldada en 2 horas donde el tiempo para especular sobra. Pero, dentro de las limitantes que el cine tiene, y considerando que Silent Hill es uno de los videojuegos más terroríficos (después de Clock Tower), su adaptación cumple el objetivo de entretener (no sé si de asustar).

Lo que podría haber sido mejor aprovechado eran los momentos en que el lado oscuro invadía Silent Hill. Tomando en cuenta que la película la vi on audífonos a full, cuando la cosa se podría haber puesto de miedo (para tener que sacarme los audífonos) el ritmo del filme perdía rapidez, centrándose en describir criaturas horribles pero carentes de importancia. El único monstruo que valía la pena era el cabeza de pirámide (presente en el juego Silent Hill 2). VER VIDEO ABAJO.


Finalmente les dejo en la Radio Blog de su derecha la música de la película, que consiste en variaciones del mismo soundtrack de los juegos. Y aquí abajo, algunos videos interesantes.


Silent Hill (Movie Trailer)



Ojo con esta escena del cabeza de pirámide (censurada en YouTube)



Silent Hill Saga

Monday, December 18, 2006

¡Quiero UN BUEN trabajo!

Sam Bicke (Sean Penn) es un vendedor de muebles que se considera a sí mismo un granito de arena: uno perteneciente a la enorme playa compuesta por otros 210 millones de granos de arena llamada Norteamérica; un insignificante gramo de la billonaria playa denominada Tierra. Para el mundo, él no es nadie. Pero es ese mismo pesimismo lo que le hace pensar en una solución. Bicke tiene un plan que, resulte o no, le hará ser recordado para siempre, porque, según sus palabras - dirigidas a quien admira, Leonard Bernstein - "un hombre sólo es recordado por sus actos".

La película de Niels Mueller, seleccionada para el festival de Cannes del 2004, tiene un contexto muy apropiado para el discurso de Bicke. Nos encontramos en el segundo período del presidente Richard Nixon, en vías del destape político que le valió su retiro, quiero decir, el escándalo Watergate. El inconformismo del protagonista aumenta con la figura de un mandatario que "le vendió la misma pomada a todo un país, dos veces consecutivas". "Ése sí que es un buen vendedor", le dice su jefe a Bicke.

"Recuerda que el poder es un estado de ánimo. Tienes tanto como crees tener". El problema es que Sam Bicke no quiere convertirse en el empleado superventas del mes, sino que quiere hacer su trabajo correcta y francamente, sin mentiras que aumenten el excedente.

Aquí viene la denuncia propuesta por el filme. "The salesman who believes is the salesman who receives". Aquél slogan capitalista enmarcado por el jefe de Sam Bicke sí que sirve, pero no para este hombre, quien, cueste lo que cueste, busca hacer respetar sus derechos de empleado. Esta convicción choca con los intereses de su casi perdida esposa (Naomi Watts), quien contínuamente ha soportado los caprichos de su marido por conseguir un trabajo donde lo respeten.

A la trama se adhieren personajes secundarios, pero de suma importancia: el compositor contemporáneo Leonard Bernstein (a quien ya mencioné) quien tiene la particularidad de no aparecer en carne y hueso pero sí en la mente de Bicke; el amigo negro (Don Cheadle) que representa al empleado sumiso al sistema, y, por último, el líder del gremio Black Panters, un grupo de color anti-sistema, que busca mejorar la condición de su raza en norteamérica. La importancia que tienen los black panters con el protagonista es que ahí es donde se comprueba la pasión que éste tiene por luchar por los derechos laborales.

La historia - basada en hechos reales - avanza a paso de reloj- bomba, como si la mente de Bicke fuera a estallar en cualquier instante. Pero es ese monólogo en off dirigido a Bernstein, lo que calma las pasiones del ambiente.

Si bien, el descenlace puede resultar predecible, es necesario que lo sea, de lo contrario sería muy difícil comprender las acciones y reacciones de este disconforme sujeto. En el centro del filme, el jefe de Bicke le menciona una regla - que suena a refrán - imprescindible para cualquier hombre que quiera ser buen vendedor: "Always give a dog a good name". Según mi estupendo inglés, esto quiere decir algo como "estima a las personas como se debe". Y claramente Sam Bicke fue un hombre subestimado.

OJO con el tributo a Taxi Driver, haber si lo descubren.

TRAILER "THE ASSASSINATION OF RICHARD NIXON"

Quiero MI trabajo

Económicamente hablando, matar a la potencial competencia sería algo así como planificar una radical reforma previsional. Efectivemente, la mejor. Eliminar uno por uno a los probables contrincantes de un futuro empleo, sería una buena medida para asegurarse el futuro campo laboral.

Para el director Costa-Gavras (Missing, 1982, Amen, 2002) el tema es interesante, y polémico, como acostumbran a ser sus proyectos. Su última película, La Corporación (Le Couperet, 2005) cuenta la vida de un cesante (no confundir con desempleado) llamado Bruno Davert (interpretado por un frío y calculador José García) quien, harto de buscar un empleo digno de su CV, decide eliminar a balazos a su competencia, para asegurarse el puesto que lo devolverá a su vida normal.

Según la RAE, una de las definiciones de corporación es: Empresa, normalmente de grandes dimensiones, en especial si agrupa a otras menores. En el caso de la película, lo que Bruno Davert busca es eliminar estas empresas menores, y, si se puede, liderar el holding.

La Corporación tiene todo lo que un buen filme francés debe tener. Frialdad al máximo, humor negro, y tensión hitchcockiana. Esa que te atrapa y te hace saborear hasta la misma muerte.

Para mí, esta es una de las joyitas del año, sin competencia ni cagando. Más recomendable que The Assassination... y mucho mejor planeada. Para entender esto último, tendrán que ver las dos.

LE COUPERET (trailer)

Sunday, December 10, 2006

Furioso Cliché

Mi amigo Pipe acostumbra a reclamar por las traducciones al español de los filmes gringos, y razón no le falta. Acabo de ver una de las últimas películas de Sean Penn llamada originalmente (y muy original su títulación) The Assassination of Richard Nixon(2004), pero me llevé la sorpresa al tener que arrendarla. Pregunté por su nombre en inglés y nadie supo que cresta de película era. Después les conté lo poco y nada que conocía de la trama, y aún así no la conocieron. Me pasearon por todo el local hasta que di con lo que quería (dejaré en el anonimato al videoclub). Días de Furia se titulaba. Sii, así mismito como el Día de Furia de Michael Douglas (Falling Down, 1993), o como esa joya de Paul Schrader (Affliction, 1997) que también se tradujo al español como Días de Furia.
O los encargados de traducir los títulos son supertaldos o la traducción literal del inglés al español no es atractiva comercialmente. Una de dos.
En fin. Crítica en construcción....